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EL ANÁLISIS ECONÓMICO DEL DERECHO EN EL DERECHO PENAL
1 DIAPO. El Análisis Económico del Derecho en el Derecho Penal es como un
recurso para resolver algunos problemas, no sucede lo mismo en el marco penal. Por
lo que se refiere a la justicia como objetivo prioritario del sistema jurídico, queda en un
lugar secundario, al ofertar el criterio de la eficiencia, como razón de la obligatoriedad
de la norma jurídica
El análisis económico al Derecho Penal nos obliga a revisar el contexto normativo y
judicial sobre el cual pretende ser aplicado. La lucha contra la delincuencia en nuestro
país ha adoptado múltiples caminos que no han respondido a criterios de
razonabilidad y coherencia ni a un diseño de sistema penal contra la criminalidad.
2 DIAPO. Es asi que, es una herramienta que deshumaniza el derecho penal y lo
convierte en matemática, ya que se evalúa los costos, que se explicará más adelante.
3 DIAPO. Se dice que en la práctica es el análisis económico el que establece que
ciertas conductas están tipificadas como delitos, por ello se evalúa el costo social de
los actos, así como el costo de prevención.
4 DIAPO : ANÁLISIS ECONÓMICO Y EL DERECHO PENAL
De acuerdo a un profesor Mery Nieto, en un informe detalla al análisis económico de
derecho como una teoría económica, teoría microeconómica neoclásica y economía
de bienestar.
El AED Presenta 3 supuestos: paradigma del homo economicus, sistema de mercado
como modelo de decisión óptica y la eficiencia económica como el principal valor
social. Con los supuestos mencionados podemos determinar que la teoría económica
puede pronosticar el comportamientos de un sujeto o individuo por medio de las
normas jurídicas; es decir estas reglas pueden alterar la conducta de un sujeto por
medio de la fijación de precios para determinar la conducta y por el derecho a la
propiedad.
DERECHO PENAL:
Los sujetos inciden en actos ilegales porque al producir estas actividades creen que
obtendrán un beneficio más raudo a diferencias del que pueden conseguir si invirtieran
su tiempo en diferentes actividades como por ejemplo: trabajar, estudiar, tiempo de
ocio o pasar tiempo con sus familiares.
Con referencia a la comisión del delito este se vincula al ser descubierto, procesado,
condenado y que se concluye con la condena.
Por ellos se analiza que los recursos destinados a la prevención del delito es
totalmente opuesta a la cantidad de infracciones que se comenten. Es importante que
se recursos de prevención de delito tengan presente estos factores: probabilidad de
descubrimiento de un crimen y arresto de los sospechosos, los costos de juicio y de la
condena, costos económicos de manutención y de personal en las prisiones.
Fase de descubrimiento, tiene como propósito reducir los delitos por medio de sus
recursos, fase judicialización del hecho criminal nos expresa que el AED plantea lo
siguiente que la condena a un determinado delito es fundamental para prevenir algún
crimen. Para la fase de ejecución de la condena si puede tener resultados positivos
por medio de la sentencias porque si puede disminuir la criminalidad en determinados
delitos, pero en otros no presenta el mismo efecto.
3) REGULACION EN EL AED PENAL
Regulación “ ex ante” y no “ex post”. Por ejemplo, no esperar que el asesino cometa el crimen
para meterlo a la cárcel-porque eso no arregla el daño-,sino prevenir, regular, de manera que
se evite que el crimen se cometa.
Regular e intervenir en un mercado, donde la inversión busca el negocio y asume los riesgos
que considera razonables o justificados por el futuro beneficio que recibirá.
El usuario es el cliente último del regulador, lo que se regula son servicios, no la manera en que
se comercializan, el regulador es un árbitro independiente que vele por las condiciones de libre
competencia en el mercado.
El AED trata que al momento que se aplican las sanciones, la persona interiorice, es decir
deben ser conscientes de sus actos.
ANÁLISIS COSTO-EFICACIA Y COSTO-BENEFICIO DE LA POLÍTICA CRIMINAL
La evaluación de los costes y los beneficios es algo común desde hace algunas décadas en unos
pocos Estados y en los últimos años en un número creciente. La política criminal se encuentra
entre las ramas de la política pública en las que menos evaluación se ha producido.
Desde la la criminología se ofrecen también explicaciones muy distintas, que afirman que la
delincuencia se debe principalmente a un aprendizaje social deficitario o que tiene que ver, al
menos parcialmente, con circunstancias de carácter biológico.
En política criminal nos encontramos con medidas de prevención que adoptan muy distintas
formas: desde programas promocionales, como los de educación pre-escolar (24) hasta otros
por completo punitivos, como la imposición de elevadas penas de prisión, pasando por muy
diversos tipos de tratamientos penitenciarios. Es asi que, existiendo muchas medidas
promovidas desde muy diversos planteamientos.
Ante la cual el análisis de los costes y beneficios de las distintas intervenciones puede resultar
una ayuda esencial. Es por ello que, la evaluación de costes y beneficios resulta imprescindible
tanto para poder decidir cuántos recursos dedicar a la política criminal frente a otras políticas
públicas como para poder escoger entre las múltiples medidas preventivas dentro del propio
ámbito de la política criminal y, así mismo, para optar entre medidas del mismo tipo.
4) La imposibilidad de medir el costo social del delito
La gran aspiración del AED penal es maximizar el bienestar social, optimizando la
cantidad de recursos destinados a la persecución y represión de conductas ilícitas, de
modo tal que su costo se iguale con el costo social de los delitos disuadidos.
Entonces, nos hacemos la pregunta cómo medir el costo social del delito, para lo cual,
es fundamental aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de costo del delito. La
idea de costo del delito admite tres acepciones:
1. el costo individual, es decir el daño efectivamente padecido por la víctima;
2. el costo de prevención, dentro del que deben computarse todos los recursos
destinados a sostener el aparato judicial y policial en una determinada
jurisdicción,
3. el costo social, bastante difícil de caracterizar, en especial si la entendemos
como algo más que la mera suma de los daños individuales padecidos por las
víctimas.
En efecto, ¿de qué se trata este costo social que, según los teóricos del análisis
económico, es preciso igualar con el costo de prevención para alcanzar un sistema
penal eficiente? Se trata de un plus que el delito ocasiona a la sociedad al margen del
daño concreto a la víctima, constituido básicamente por el miedo a padecer hechos
similares.
En definitiva, el costo social del delito es la suma de los daños efectivamente sufridos
por las víctimas y el miedo que el crimen despierta en el resto de la sociedad. Poner al
miedo como fundamento del sistema penal origina una serie de interrogantes
interesantes. El primero es si ese sentimiento puede justificar moralmente la
imposición de una sanción al delincuente, adicional a la obligación de resarcir el daño
a la víctima, es por ello deberíamos preguntarnos: ¿Cómo puede medirse el miedo?
¿La imposición de castigos a los delincuentes puede reducir la sensación de temor de
toda una sociedad? Se puede decir que el miedo constituye una sensación tan
subjetiva que ni siquiera tenemos una unidad de medida para cuantificarlo.
Si el miedo de las personas es independiente de los índices delictivos reales, no
puede establecerse entonces una correlación entre costos de disuasión y costos
sociales del delito que permita determinar la cantidad óptima de recursos que deben
destinarse al sistema penal.
5) OBJETIVOS DEL ANALISIS ECONOMICO DEL DERECHO PENAL
El objetivo es establecer un sistema penal "eficiente" que minimice el costo social del
delito, solo investigue conductas donde el costo de causar daño es mayor que el costo
de prevención, y logre la máxima disuasión al menor costo posible y reduzca
gradualmente las sanciones.
La idea básica es que el individuo criminal realiza un comportamiento razonable
basado en la expectativa de inspirar y maximizar los beneficios personales: una
persona cometerá un comportamiento ilegal en la medida en que estime que sus
beneficios potenciales exceden los costos esperados.
EJEMPLO: Un potencial ladrón evaluará si el botín que espera obtener en un atraco es más
valioso que el tiempo que eventualmente podría pasar en prisión si es descubierto por las
autoridades. Si, subjetivamente, el valor de los bienes robados resulta mayor que la estimación
de potenciales perjuicios, el delito se llevará a cabo. En caso contrario, el sujeto optará por
dedicarse a otro tipo de actividad.
CONCLUSIONES
En síntesis, el análisis económico del derecho penal asume que los posibles delincuentes
pueden ser disuadidos aumentando el costo esperado de los actos ilícitos. Por otra parte,
aunque se admite que la pena esperada no es el único contenido que debe considerar el
infractor final antes de cometer un delito, se discierne que se puede reducir la criminalidad
manipulando sus componentes, que son la probabilidad y magnitud de la sanción.
Aunado a ello el análisis económico del delito ha supuesto novedosas aportaciones sobre el
tema, en especial sobre la elaboración de políticas públicas de prevención del delito que
permitan guiar la elección entre múltiples políticas preventivas con costes y beneficios
diversos.