Pérez Sánchez Araceli 2°1
Escenario áulico
El aula en la que se llevará a cabo mi primera jornada de intervención educativa
presenta características adecuadas para el aprendizaje de los estudiantes. Este
espacio está equipado con un mobiliario que incluye bancas y mesas, lo que permite
una distribución funcional para los 21 estudiantes que conforman el grupo. Las mesas
están organizadas en 5 filas de tal manera que favorecen la interacción entre los
estudiantes, promoviendo un ambiente colaborativo. La docente, Rita Madai Aviles
Cohetero, dispone de un escritorio y estante propio, lo que le permite gestionar su
labor docente de manera eficiente. En cuanto a los recursos didácticos, el aula cuenta
con un pizarrón en buenas condiciones, que es fundamental para la exposición de
contenidos y la interacción con los estudiantes. Sin embargo, se ha observado que
no se dispone de un proyector ni de un pizarrón digital, lo que limita el uso de recursos
tecnológicos que podrían enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. A pesar
de esta limitación, el aula posee estantes donde se almacenan libros y materiales, así
como un rincón de lectura que se encuentra en la esquina izquierda del aula, el cual
fomenta el hábito de la lectura entre los estudiantes. La docente utiliza diversos
materiales visuales y didácticos, lo que contribuye a crear un ambiente de aprendizaje
dinámico y atractivo.
La matrícula del grupo es de 21 estudiantes, compuesta por 13 hombres y 8 mujeres.
Los estudiantes tienen un rango de edad que oscila entre los 7 y 8 años, lo que implica
que se encuentran en una etapa importante para su desarrollo cognitivo y social. En
términos de composición familiar, predominan las familias nucleares, lo que sugiere
una estructura familiar estable, aunque también se han identificado diferentes
contextos familiares que pueden influir en el aprendizaje de los estudiantes. Es
relevante mencionar que en este grupo hay un estudiante que pertenece al padrón de
USAER, quien presenta síndrome de Down, además de dos estudiantes con
problemas de aprendizaje. Esta diversidad en el aula requiere atención diferenciada
y estrategias específicas para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a
una educación de calidad.
La guía de observación aplicada en el aula me ha proporcionado información valiosa
sobre los estilos de aprendizaje de los estudiantes. Se ha identificado que el estilo de
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aprendizaje predominante es el kinestésico, lo que indica que los estudiantes
responden mejor a actividades que implican movimiento y manipulación de objetos.
Esta característica me indica la necesidad de incorporar dinámicas prácticas en las
lecciones, lo que podría facilitar la comprensión de los contenidos. Además, los
estudiantes han manifestado un interés particular en actividades que les permitan
interactuar y trabajar en equipo, lo que refuerza la importancia de fomentar un
ambiente colaborativo y con buena convivencia escolar.
Las necesidades e intereses de los estudiantes son diversos, he observado que
aquellos que enfrentan dificultades en su aprendizaje requieren un enfoque más
personalizado e incluso la docente me indico que debo de diseñar en mi plano
didáctico actividades personalizadas para ellos, es fundamental que las actividades
sean adaptadas a sus capacidades y que se les brinde el apoyo necesario para que
puedan participar activamente en el proceso educativo. esta observación también ha
revelado que los estudiantes disfrutan de actividades creativas y lúdicas, lo que puede
ser un punto de partida para diseñar mis intervenciones y que capten su interés.
Para fundamentar la observación, es relevante el enfoque constructivista, que
sostiene que el aprendizaje es un proceso activo en el que los estudiantes construyen
su propio conocimiento a través de la experiencia y la interacción con su entorno. Este
enfoque, promovido por teóricos como Jean Piaget y Lev Vygotsky, enfatiza la
importancia de la mediación social y el aprendizaje colaborativo. En este sentido, la
diversidad de estilos de aprendizaje presente en el aula debe ser atendida mediante
estrategias que fomenten la participación activa de todos los estudiantes, respetando
sus ritmos y formas de aprendizaje.
Asimismo, el concepto de inclusión educativa, apoyado por autores como Mel
Ainscow, resalta la necesidad de adaptar la enseñanza para atender a todos los
estudiantes, sin excepción. Esto implica no solo reconocer las diferencias
individuales, sino también crear un ambiente donde cada estudiante se sienta
valorado y pueda contribuir al aprendizaje colectivo. La implementación de estas
teorías en mi práctica docente permitirá una atención más efectiva a las necesidades
específicas de los estudiantes, promoviendo un aprendizaje significativo.
Una de las problemáticas más relevantes detectadas en el aula es la diversidad de
necesidades educativas. En particular, el estudiante con síndrome de Down requiere
adaptaciones específicas en su aprendizaje, mientras que los otros dos estudiantes
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con problemas de aprendizaje necesitan estrategias que les permitan acceder al
contenido curricular de manera efectiva. Para abordar estas necesidades, la docente
titular me propone implementar diversas estrategias, tales como el uso de materiales
concretos y manipulativos que faciliten la comprensión de conceptos abstractos. Es
importante que en mi intervención fomente un ambiente inclusivo que permita a todos
los estudiantes sentirse valorados y respetados, por indicación tendré que llevar a
cabo la implementación de un sistema de tutorías, donde los estudiantes que
presentan dificultades puedan recibir atención individualizada y apoyo adicional.
La entrevista realizada a mi docente titular me ha proporcionado información valiosa
sobre su trayecto. La maestra Rita Madai Aviles Cohetero ha estado en la institución
durante seis años y cuenta con una licenciatura en Educación Primaria. Durante la
entrevista, ella menciono la importancia de involucrar a las familias en el proceso
educativo, lo que se interpreta en un fortalecimiento del vínculo entre la escuela y el
hogar. La docente organiza reuniones periódicas con los padres, donde se discuten
los avances de los estudiantes y se establecen estrategias conjuntas para apoyar el
aprendizaje en casa. Además, la docente recalca la necesidad de mantener una
comunicación constante con los padres para mostrar el progreso de sus hijos y las
áreas de oportunidad que se presentan. Esta comunicación fluida es fundamental
para crear un entorno de confianza y colaboración entre la escuela y las familias. En
cuanto a su práctica docente, menciona que utiliza diversas estrategias de
enseñanza, adaptando su metodología a las necesidades del grupo. Fomenta un
ambiente de respeto y confianza en el aula, lo que permite que los estudiantes se
sientan seguros para participar y expresar sus opiniones.
Mi futura intervención en esta aula representa para mi una oportunidad para
enriquecer el aprendizaje de los estudiantes. A través de un enfoque centrado en el
estudiante, espero que todos los estudiantes, independientemente de sus
necesidades educativas, puedan alcanzar su máximo potencial y disfrutar de un
aprendizaje significativo.